SAN
LORENZO DE ALMAGRO
La Santa Biblia dice que Dios es el Gran Creador del
Universo. En la fundación de San Lorenzo de
Almagro hay algo bastante en común con respecto
a los orígenes de la vida: el propulsor de
su creación fue un sacerdote, persona encargada
de transmitir la palabra de Dios a sus feligreses.
Un 1º de Abril de 1908 un grupo de jóvenes
impulsados por Lorenzo Massa, padre salesiano de la
Capilla de San Antonio, decidieron fundar el Club
San Lorenzo. La capilla estaba ubicada en Boedo y
allí nació la institución y comenzó
a captar a cientos de simpatizantes. El padre Lorenzo
les cedió un terreno vecino a la Capilla, ubicado
en la calle México entre Bocayuva y Treinta
y Tres Orientales. En un comienzo se llamaron Los
Forzosos de Almagro, pero luego en homenaje al padre
Lorenzo lo denominaron San Lorenzo de Almagro en 1909.
Consiguieron una cancha en el Parque Chacabuco, después
se mudaron hasta Martínez y, finalmente, llegaron
a construir su campo de juego en 1916 en Av. La Plata
al 1700 en Buenos Aires. En esa cancha, conocida como
el mítico “Gasómetro”, y
ubicada en el centro del barrio, fue escenario de
grandes proezas futbolísticas hasta que por
graves problemas económicos debieron rematarla
y su pertenencia entró en litigio. Adoptó
ese nombre porque antes de levantarla se ubicaba allí
una planta de gas. El último partido se jugó
el 2 de diciembre de 1979 y empataron 0-0 San Lorenzo
y Boca.
A partir de allí, San Lorenzo comenzó
una dura peregrinación por diferentes canchas
para hacer las veces de local: jugó en River,
Vélez, Boca, Ferro y hasta en la casa de su
más enconado rival, Huracán. Pero a
partir de 1989 y durante 57 meses el nuevo estadio
comenzaría a transformarse en una realidad.
Se comenzó a construir dentro de la ciudad
deportiva que el club posee en el Bajo Flores. Se
levantó el Nuevo Gasómetro de la mano
de su presidente Fernando Miele. Costó, en
un principio, 15 millones de dólares y tiene
una capacidad para 60 mil espectadores. Tuvo su inauguración
el 1º de mayo del ‘93, se jugó el
primer partido el 16 de diciembre del mismo año
frente a la Universidad Católica de Chile (2-2).
Algo curioso para destacar en San Lorenzo es la cantidad
de apodos que tiene. Los Azulgranas, por los colores
de su camiseta. Los Gauchos de Boedo, porque en 1932
contrató a varios jugadores de Unión
de Santa Fe que como a todo equipo del interior de
lo conocía despectivamente como “chacarero”.
Los Santos, puesto que el mentor de su fundación
fue un cura. Los Cuervos, emparentando el color negro
de esa ave con el tono de la sotana sacerdotal que
utilizaba Lorenzo Massa. Y, por último, el
Ciclón, desde que logró el campeonato
de 1927, época amateur, en contraposición
a Huracán su vecino de barrio.
En 1981 se escribiría la página más
triste en la historia de Los Cuervos. San Lorenzo
perdió la categoría. En la última
fecha del Metropolitano de ese año, El Ciclón
perdió con Argentinos 1-0 en Ferro y descendió
a la Primera B. No obstante, sólo le tomaría
un año para regresar a la A. Luego de llenar
todas las canchas de la B, el Azulgrana retornó
a los domingos.
San Lorenzo obtuvo 9 títulos a nivel local.
Su gran deuda, sin lugar a dudas, era conseguir un
logro internacional. Pero ese maleficio lo pudo romper
con la obtención de la Copa Mercosur en 2001
y la Copa Sudamericana 2002 aunque aún le queda
pendiente conseguir la tan ansiada Copa Libertadores.
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