RACING
CLUB
Se dice que ser hincha del Racing Club de Avellaneda
es, sin lugar a dudas, ser hincha del sufrimiento...
Y mucha de razón hay en ese dicho futbolero.
Es que si bien Racing es uno de los clubes más
populares y tiene millones de simpatizantes en todo
el país, éstos debieron padecer muchas
penurias en las épocas malas del club tanto
en el plano deportivo como institucional.
La sufrida pero a su vez rica historia de Racing comenzó
un 25 de marzo de 1903, día en que adoptó
finalmente el actual nombre sustraído de una
revista francesa. Sin embargo, sus actividades se
habían iniciado el 12 de marzo de 1900 cuando
un grupo de jóvenes separados del Argentino
Excelsior Club creó el Fútbol Club de
Barracas al Sur. Su primera cancha para la práctica
del fútbol la tuvo donde actualmente se encuentra
su estadio llamado “Presidente Juan Domingo
Perón”, inaugurado en 1950. Luego de
su última remodelación en 1995 también
se lo conoce con el nombre de “El Cilindro de
Avellaneda”.
Su comienzo en las participaciones deportivas en los
torneos amateurs fue, simplemente, espectacular y
arrollador. El Racing Club obtuvo en forma consecutiva
los campeonatos entre 1913 y 1919 marcando un récord
hasta ahora imbatible para el fútbol nacional.
De esa época surge su apodo “La Academia”
debido a que su juego daba cátedra. Se lo consideró
como el equipo criollo que cimentó “la
nuestra” tal como se denomina al estilo argentino
y cuya gestación se le atribuye al Racing de
dicha época. Obtuvo, además, los torneos
de 1921 y 1925.
Con la llegada de la era profesional, comenzaba una
época de sequía de éxitos para
“La Academia”. Pero las alegrías
llegarían haciendo honor a dicho apodo y Racing
fue el primer equipo en consagrarse tricampeón
con sus logros obtenidos durante las temporadas de
1949, 1950 y 1951.
El protagonismo de los albicelestes seguiría
en pie con los títulos de 1958, 1961 y 1966,
año en el que no sólo se consagraría
campeón si no que además conquistaría
el récord de 39 partidos invicto entre 1965
y 1966. Finalmente un año después, en
1967, llegarían los títulos internacionales
ya que obtuvo sus únicas Copa Libertadores
y Copa Intercontinental, siendo el primer equipo argentino
en tenerla en sus vitrinas hasta ese entonces.
La recordada conquista fue en el mítico estadio
Centenario de Montevideo, Uruguay, donde Racing venció
por 1-0 al Celtic Glaslow de Escocia con un golazo
de 30 metros del famoso jugador “Chango”
Cárdenas. Algunas de las figuras que lograron
tremendas hazañas en este denominado “equipo
de José”, Juan José Pizzutti como
director técnico, eran Agustín Cejas,
Roberto Perfumo, Humberto Maschio, Alfio “Coco”
Basile (entrenador de Racing, San Lorenzo, selección
Argentina y actualmente Boca Juniors) y Rubén
“Panadero” Díaz (ayudante de campo
Basile).
A partir de allí, ese fantástico fútbol
que Racing había mostrado comenzaba a transitar
por un tobogán deportivo que lo llevaría
a los niveles más bajos y oscuros jamás
imaginados por ese entonces. Los años pasaban
y las malas campañas se sucedían una
tras otra hasta que en 1983 se escribiría la
página más triste en su vida deportiva:
descendía a la Primera B y tardó dos
años en retornar a la Primera A.
En 1988, Racing, a pesar de estar realizando una campaña
regular en el torneo local, logró -como ya
lo marca la historia- ser nuevamente el primer equipo
argentino en obtener una conquista: esta vez fue la
flamante Supercopa, de la mano de Ubaldo Fillol, Gustavo
Costas, Néstor Fabbri, Miguel Colombatti y
Rubén Paz. A pesar de este logro internacional,
los años pasaban y el título local se
seguía postergando tras varias desilusiones.
Pero, sin lugar a dudas, lo peor estaba por llegar.
Una serie de pésimas administraciones produjo
una fuerte crisis institucional y financiera que desembocó
en la quiebra y cierre del club en 1998. Por esto,
Racing estuvo casi un mes sin poder jugar generando
una angustia extrema en sus hinchas.
La ley de Fideicomiso para el salvataje financiero
de instituciones en quiebra votada en el Congreso
Nacional le permitió a Racing zafar de la desaparición.
Se permitió su gerenciamiento a través
de una empresa llamada “Blanquiceleste S.A.”
comandada por el empresario Fernando Marín.
Como dice el conocido refrán, no hay mal que
dure 100 años, pero si 35. La Academia consiguió
quebrar el maleficio y se quedó con el torneo
Apertura 2001 luego de esa cantidad de años.
Jugadores como Bastía, Chatruc, Maxi Estévez,
Campagnuolo, y Ubeda entre otros entraron en la historia
grande de Racing junto con el técnico Reinaldo
“Mostaza” Merlo a quien le dedicaron una
estatua de bronce por haber sacado a Racing campeón.
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